18 febrero 2014

PETICIÓN AL GOBIERNO PARA QUE A PARTIR DE ESTE MOMENTO LA GUARDIA CIVIL DEJE DE PRESTAR SERVICIO DE SALVAMENTO MARÍTIMO O DE CONTROL DE FRONTERAS.
Visto que en los hechos acaecidos en Ceuta el 6 de febrero de madrugada han estado implicados un elevado número de Guardias Civiles con el resultado de como mínimo 15 personas muertas en el mar.
Visto asimismo que a un número de personas que podrían ser 23 que estaban en territorio español pidiendo auxilio la Guardia Civil las desasistió y las llevó por la fuerza a Marruecos.

Ruego a quien por su cargo corresponda dé las órdenes oportunas para que a partir de este momento y hasta que se aclare lo sucedido la Guardia Civil tenga prohibido ponerse en situación de realizar labores de asistencia marina o de control de fronteras.

27 enero 2014

Cambios en los blogs...


En pocas semanas volveré a escribir en el blog. También voy a refundir varios de ellos en uno sólo, seguramente fuera de Bloger. Mi e-mail sigue estando disponible en huelladeperro arroba yajú españa.

No sé que hacen esos impresentables aquí. Los tenía en borrador en un post del que aún no había texto. No recuerdo de qué iba, pero podéis imprimirlo y jugar a los dardos con ellos. Yo, que soy zurdo, siempre escoro hacia abajo y a la izquierda. ¡Qué casualidad! el impresentable ese es el que da más puntos. ¡Ala! ¡a divertirse!



Las jodidas profecías autocumplidas... ¡Qué poder tienen! sobre todo entre nosotros los humanos...
El problema está en mi opinión en que nadie mira a los otros con sus propios ojos, sino con gafas de colores; con una rejilla polarizada que sólo deja pasar aquello que encaja en las espectativas que la sociedad sembró en nosotros.
Es decir: miramos el color de los ojos o la etiqueta del bolso del prójimo; cualquier cosa que la sociedad nos haya enseñado a mirar; antes que mirarlo a él realmente. Nos falta; nos hace falta la mirada libre de prejuicios del chimpancé chimps" vs humans.
¿Como se sentían ellos ayer? pregunta Jane Elliot a sus alumnos.- como un perro con una correa -responde uno de ellos.
Todos somos perros con correas, y lo más triste es que se las ponemos a todo. Hasta a los chimpancés y a los perros, como si tuviéramos que cumplir algún extraño mandato divino de dominar, sojuzgar, aplastar todo lo que hay en la Tierra hasta destruirlo...
Nosotros incluídos, claro, porque la sociedad actúa contra los pocos individuos que se rebelan contra los prejuicios y lo que se espera de ellos. La selección debe haberse decidido (estarse decidiendo) a favor de los individuos obedientes y mansos que siguen las reglas del rebaño. Un inmenso rebaño, eso somos, en el que casi todos los individuos con criterio propio, como lo tiene cualquier chimpancé, acaban suicidándose; siendo asesinados en guerras; pudriéndose en la cárcel; instalando campamento en los supermercados de las drogas; en el manicomio controlados por los nefastos psiquiatras; o siendo absorbidos y corrompidos por la máquina ciega que todo lo destroza: la sociedad humana.


Leí un cuento de SF en el que los protagonistas creaban unos seres biológicos pequeñitos e inteligentes, con los biorritmos acelerados y nuevas generaciones cada pocos días. La primitiva cultura casi simiesca evoluciona, en pocos meses (unas decenas de generaciones para los serecitos) a una sociedad parangonable con las antiguas culturas mesopotámicas, y los científicos, inmersos en el mundo de sus pequeños cobayas, observan maravillados como estos inventan la escritura y la religión, y se sienten adulados cuando los pequeños seres hacen altares para los dioses.. Empiezan a comunicar con ellos en el "tabernáculo" y a hacer algo de política, ayudando a la promoción de un sumo sacerdote más afecto a ellos...

¿Alguien sabe el final del cuento?

29 marzo 2009

Queridos todos.
Este será el último post de este blog.
Seguiré escribiendo en mi blog hermano:


Os dejo con el buen sabor de una de las mejores obras de Beethoven

28 febrero 2009

He estado esta mañana en Mercadona, buscando comida decente para los perros. Desde hace años esta empresa ha ido substituyendo alimentos de marcas conocidas y de prestigio por sus propias marcas, a saber: Hacendado, Bosque verde, Deliplus, Mercadona, Compy...
Una pareja de inmigrantes rumanos llama mi atención: andan mirando por las estanterías, presumiblemente comparando precios para encontrar el producto más barato. Alimentarse en Mercadona...
Al final todos seremos delgados, de mirar apagado y músculos fláccidos.
Reviso toda la comida para perros. Para cachorros sólo hay Compy.
Perros Mercadona, me digo, y me los imagino tan sin chispa, tan sin vida, tan sin energía como sus dueños. Apagándose poco a poco. Viviendo de las rentas de la vitalidad que les fue concedida al nacer.
Dios pone. Y nosotros utilizamos. Hasta que se agota.
Y entonces la muerte.
¡Dios qué sólo se siente!
¿Quién intenta alcanzarlo?
Nadie, apenas nadie: Los místicos, algunos locos, algún tigre, algún demonio. Y Él sigue, erre que erre, poniendo vida; vitalidad, esperando que alguien suba, que alguien crezca.

Me lo imagino hace tres días, cuando atropellaron a la Cindy (Cindy Cinderella), poniendo la mano bajo el coche para protegerla. Una batidora. Cindy fue atropellada por un coche que iba a sesenta por hora, una cachorrita de cuatro meses y medio. Cloc, cloc, cloc, cloc. Rebotando y dando vueltas debajo del coche. ¿Cuánto gira un cuerpo de treinta y cinco centímetros de altura por debajo de un coche que va a esa velocidad? Treinta y cinco centímetros encogidos como veinticinco...
Y Dios poniendo la mano, girando también a esa velocidad; mano de acero en guante de terciopelo. Y la Cindy toda machucada, toda dolorida, la mano de acero es dura, aunque el guante sea de goma. Y no recuerda nada. Lo sé, porque he vuelto a pasar con ella por el mismo semáforo que cruzó por delante de nosotros, queriendo hacerse la mayor, demostrar que ya sabía... ¿Pero qué va a saber una perrita tan pequeña de los misterios de la circulación? Los coches aparecen de repente, como si salieran de otra dimensión, y se van también de repente. Y el perrito queda atropellado, agonizante al lado de la carretera, con el espinazo partido. Y no entiende qué puede haber pasado. Y el amo sí, sí entiende, pero poco. Y por eso los amos dicen que lo llevan siempre atado: .-lo hago por mí, por mi tranquilidad... pero nadie, casi nadie piensa en enseñarle al perro a cruzar la calle, a comprender los misterios de las otras dimensiones que se cruzan con la nuestra. .-Hágalo por el perro me decía el guardia cuando me puso la multa, y no quiso comprender que lo hacía por él. Por darle una mínima oportunidad de supervivencia en caso de que un día se perdiera. Enseñarle cómo funciona la calle, socializarlo adecuadamente para hacerlo capaz de buscar otro amo si un día nos perdemos de vista para siempre...

La Cindy ya ha nacido tres veces: La primera cuando la parió su madre. La segunda cuando la encontramos junto a un contenedor de basura, el tres de diciembre, metida dentro de una bolsa de basura azul bien cerrada dentro de otra bolsa de basura negra. Ya sin fuerzas.
Sin aire. No podía andar. Ni levantar la cabeza. Daño neurológico pensé. Intento de asesinato de la mano de un cobarde que no fue ni capaz de acabar lo que había empezado. Una congoja terrible, que sobrevino después, cuando ya había recuperado el aliento, cuando ya había comido y bebido, y la vi, en medio de los gatos, sobre un trapo, donde la habían dejado las gateras que se afanaban en dar de comer a sus pupilos y no entendían nada de perros. Ni de la congoja de un bebé de mes y medio que sólo entiende que de repente no lo quieren, que está de más en el mundo. Una congoja que hube de calmar abrazándola, meciéndola dos o tres horas, yo qué sé, hasta que los hipidos y los estremecimientos se calmaron, hasta que se sintió segura y cómoda y a gusto...

El Búlgaro la quiere mucho. Recuerda cuando en la guerra de Bosnia encontró a tres de sus compatriotas, sus amigos, mercenarios como él, atados a unas sillas con bolsas de basura en la cabeza sujetas con cinta aislante en torno al cuello. Muertos. Ahogados. Una agonía terrible. Desde entonces no perdona a los musulmanes. No, eso no se le hace a un hombre. Eso no se le hace a un ser vivo, a un mamífero como nosotros, que amamanta, que siente empatía, capaz de amar. Eso no lo hace un ser humano. No es digno de nosotros.

Pero no hubo daño neurológico. Y la Cindy ha nacido una tercera vez. Y no recuerda nada.
Lo sé porque volviendo del Mercadona hemos cruzado por el mismo semáforo donde la atropellaron, y ha cruzado tranquilamente, a mi lado, sin miedo ni prevención de ninguna clase.

Mercadona, donde los hombres se hacen de plástico, poco a poco, gracias a la substitución del alimento natural por alimento de plástico.
Consumir, asegurar la supervivencia. Pero sólo la supervivencia, no la vida. A base de falta de carácter, a base de comodidad, de eliminación de la voluntad.
Lo decía Aristóteles: la Voluntad; el Raciocinio; los Apetitos.
Sólo nos quedan los apetitos. Lo decía Solimán, cuando lo encontré en el camino de las cañas, mientras volvía de la protectora de Benimamet con el Zamarro: "J'ai déja classé plus de deux cent modes de consommation" (tengo ya clasificados más de doscientos modos de consumo). Le premier c'est la peur de mourir, le deuxième c'est le sexe (el primero es el miedo a la muerte, el segundo es el sexo) ¿no es magnífico?
¡Grande! Es más que grande: es imprescindible.
Aunque no lo notéis, hay un hombre que recorre el mundo con una caravana sobre la que ha montado un aerogenerador. En cuya tarjeta de visita pone "Souleymane, simplement humain". Que no elige más trabajos que los que le parecen dignos (recolectar naranjas le parece digno). Que estas fallas espera estar en la ciudad, con su caravana, vendiendo productos de "comercio justo" Que ha estudiado ciencia, técnica para facilitar la liberación del hombre de las empresas que lo venden todo hecho. Que espera llegar a África y fabricar baterías caseras con latas de conservas, tubos de hierro de diámetros decrecientes y ácido fosfórico (hay muchos fosfatos en África). Que ha llegado a la conclusión de que el bien es aquello que va en el sentido de la mayor supervivencia para la especie humana. Que de todas las muertes posibles quisiera morir, en cuatro o cinco años, en la plenitud de sus fuerzas, de una bala disparada por el mayor fabricante de armas del mundo, mirándolo a los ojos. Y que de camino, mientras hace estas y muchas más cosas, va clasificando los modos en que los hombres son inducidos al consumo compulsivo...

Aunque no lo notéis, este hombre nos salva a todos. Porque lo que hace, lo que piensa, lo que vive se difunde por la parte del universo que no es física, ilusoria, cambiante. Lo que hace, lo que piensa, lo que vive Solimán se difunde por el Espíritu; entre nuestros espíritus. Aunque no nos demos cuenta.

Y esto a todos nos salva un poco.

31 enero 2009

El mundo es una nave espacial. Avanzamos hacia el infinito; y nuestro futuro no tiene más destino que el 2.012

Mientras, Dios se ha refugiado en el solar.

24 enero 2009

30 noviembre 2008

La investigadora ha depositado la caja misteriosa delante del chimpancé y ahora ejecuta un pequeño ritual de pases mágicos al final de los cuales introduce la varita por una puertecita y extrae una golosina…

Enseguida vemos al mono repetir los gestos de la investigadora y conseguir, él también, un premio.

En una cercana isla hay un pueblo en el que la investigadora repite el experimento: la misma caja mágica, los mismos golpecitos dados con la varita, los mismos pasadores y bisagras movidos de la misma forma…

La niña ha memorizado los gestos de la investigadora (una especie de combinación de la caja de caudales), y vemos como acto seguido los repite y obtiene, ella también, su premio.

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Unos días después la investigadora ha vuelto a la isla con una caja idéntica pero transparente; en la que el premio permanece oculto detrás de la misma puertecita de la primera vez, mientras que la transparencia de la caja permite comprobar que las llaves y palancas que se habían accionado la vez anterior no tienen conexión alguna con el premio. Los niños obvian ahora todos los gestos manifiestamente inútiles que hicieron la primera vez y hacen simplemente los movimientos que les permiten obtener el premio.

En la selva cercana la investigadora somete a los chimpancés al mismo test; el de la caja transparente, y resulta que todos hacen lo mismo: repiten fielmente los gestos de la vez anterior, los que les había enseñado la investigadora, a pesar de que pueden ver perfectamente que no tienen relación causal alguna con la obtención del premio…
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La voz en off nos explica que aquí radica la diferencia que nos hace humanos, y que es gracias a esto que nuestra sociedad es más próspera que la de nuestros primos del género pan. La imitación servil, propia de los monos, no tiene nada que ver con la capacidad humana de discernir, en cada circunstancia, los elementos reales del problema; capacidad que nos ha llevado a la conquista de nuestro medio ambiente, del lenguaje, del arte y de las más altas cimas intelectuales y filosóficas.






14 noviembre 2008

Marie (Marie Trintignant) está muerta, y este hombre ha ganado incluso una cierta fama a causa de este asesinato. Antes era un cantante de rock poco conocido, apenas una imitación mediocre de Jim Morrison en un grupo cuyo nombre arroja hoy un eco siniestro sobre su personalidad: Noir Désir (Negro Deseo). Pero ahora algunos grupos de rap de orientación abiertamente machista y violenta saludan y exaltan el personaje Cantat. Y ya se habla, sotto voce, de un posible disco de Cantat.
María de Medeiros y Zoé Valdés


Salvad por lo menos esta canción:





Frases célebres:

.- Hija, a las diez en caja!!

B. F. Skinner

12 octubre 2008

Dios dormita feliz en su buhardilla rodeado de matraces, probetas y mecheros bunsen.
La voz de algunos hombres justos llega hasta Él y consigue despertarlo.


.- ¿Cómo, qué el Mundo está muy mal hecho y tenéis algunas ideas para mejorarlo? Pero si aún no he empezado...

05 octubre 2008

dinero...

.- Sí: ganas medio millón al mes, pero cuando te dan tu paga de dos meses en un fajo los enrollas todos juntos, y entonces, coges ese rulo con la mano y lo aprietas, y sale sangre.
Así me explicaba hace veinte años un trabajador de las plataformas petrolíferas del mar del norte su extraña vida y la de todos sus compañeros de trabajo. Comidos, dormidos, lavados... pasaban dos meses en la plataforma y trabajaban más de doce horas diarias. Un trabajo duro y sucio. Luego tenían dos meses de vacaciones antes de volver al trabajo. Seis meses de trabajo y seis meses de vacaciones al año. Me parecía ideal. En un año se podía ahorrar suficiente dinero para hacer un montón de cosas, pero ellos se lo gastaban todo en los dos meses intermedios. ¡Qué va! en las cinco primeras semanas.
.- te dan tu dinero en la mano y en lo único que piensas es en gastarlo lo más rápidamente posible. No quieres tener esa mierda contigo. Hay demasiado sufrimiento, demasiado sudor, demasiado de tu sangre en ese montón de papeles.
Después de su última estancia en la plataforma había montado en un petrolero rumbo a Tenerife y había fundido toda la pasta en menos de tres semanas. Ahora caminábamos juntos por los páramos de Buenavista comiendo higos chumbos y mariscando lapas; y hablando de la vida. En dos semanas debería coger otro barco que lo llevaría de vuelta a la estación petrolera a ganar otro millón...

(...)

.- Ganas mucho dinero, me decía el búlgaro esta tarde, hablando de la guerra de Bosnia, pero mucho mucho. Y en la base no gastas nada. Comes muy bien, mucha carne; cuánta quieres, y también tienes vodka, y vino, y cama para dormir, y te dan la ropa. Cuando volví después de dos años mi madre quería que comprara una casa, pero yo ya tenía una casa y además: por un pelo casi me matan cuatro veces, y yo no quería a comprar una casa con esto. Lo gasté todo en cuatro meses: discotecas, fiesta, chicas, vodka... Cuando se acabó le pedí un poco de dinero a mi madre, metí algo de ropa en un saco pequeño y compré un billete de autobús para San Sebastián. Quería cambiar de vida. No sé qué: no sé qué vida pero no aquello.

Hablando de esto se nos han hecho las nueve y hemos llegado a la salida del supermercado. No nos han mentido, ahora están sacando la basura. Hay un ucraniano, un ruso, un lituano y un gitano rumano. Conozco al rumano; es de esos que intentan llevarse cosas a escondidas, y coger más que los demás, pero con estos gigantones no se atreve a usar sus trucos. Nos repartimos lo que hay. Uva, peras de agua, melocotones, apio... vitaminas necesarias que nos permitirán optimizar los magros recursos alimentarios de que disponemos. El ruso y el ucraniano están muy borrachos pero se portan con toda corrección. Recogemos, todo vuelve a la basura hasta dejar la acera limpia, y el búlgaro y yo nos volvemos en silencio hacia el solar.

04 octubre 2008

VIVIR

¡Qué escasos son los momentos en que vivimos realmente, y estamos vivos, y conscientes, y somos dueños de nosotros mismos!

Si tenemos suerte, algunos segundos cada varios días.
Si tenemos mucha suerte; y nos lo trabajamos mucho, algunas horas al cabo de la vida.

Ayer, una amiga compartió conmigo unos minutos.

¡Qué suerte!

¡Qué gran regalo!

29 septiembre 2008

hoy toca cita literaria

Cuando volvió en sí, un viejo indio estaba inclinado sobre él y hurgaba con los dedos en una pequeña herida que tenía en el pecho. La bala no había penetrado en la cavidad pectoral, sino que se hallaba alojada en un músculo, junto a una costilla. Don Juan se desmayó dos o tres veces a causa de la conmoción, de la pérdida de sangre y, según él mismo lo refirió, del miedo a morir. El viejo indio extrajo la bala y como don Juan no tenía dónde quedarse lo llevó a su casa y lo cuidó durante más de un mes.
Un día, cuando don Juan ya casi se había recuperado, el viejo le dió un fuerte golpe en la espalda y lo forzó a entrar en un estado de conciencia acrecentada. Después, sin más preliminares, le reveló la porción de la regla que tiene que ver con el nagual y su función:

Al poder que gobierna el destino de todos lo seres vivos se le llama el Águila. No porque sea un águila ni tenga nada que ver con las águilas, sino porque al vidente se le aparece como una inconmensurable y negrísima águila, de altura infinita; empinada como se empinan las águilas.
A medida que el vidente contempla esa negrura, cuatro estallidos de luz le revelan lo que es el Águila. El primer estallido, que es como un rayo, permite al vidente distinguir los contornos del Águila. Hay trozos de blancura que parecen ser las plumas y los talones de un águila.
Un segundo estallido de luz revela una vibrante negrura, creadora de viento, que aletea como las alas de un águila.
Con el tercer estallido de luz el vidente advierte un ojo taladrante, inhumano.
Y el cuarto y último estallido le deja ver lo que el Águila hace:

El Águila se halla devorando la conciencia de todas las criaturas que, vivas en la tierra un momento antes y ahora muertas, van
como un incesante enjambre de luciérnagas flotando hacia el pico del Águila para encontrar su dueño; su razón de haber tenido vida. Pues la conciencia es el sustento del Águila. (...)


Carlos Castaneda: "El don del Águila"

25 septiembre 2008

la ciudad de la justicia

Procuradores, jueces, abogados, acusados, acusados en falso, víctimas, delincuentes, delincuentes económicos, estudiantes de derecho, funcionarios judiciales, policías, guardas de seguridad, curiosos, personal de mantenimiento, periodistas, pleiteadores...

La ciudad de la justicia, un gran edificio acristalado, bulle, como un hormiguero gigante; como una ciudad dentro de la ciudad, de gente que acude a sus ocupaciones.

Todos medran del delito. Esta ciudad inhumana ha plantado sus fundaciones en el encofrado de las pasiones humanas.

Dos guardias civiles caminan con el gesto preocupado. Ajenos a las preocupaciones de esta ciudad doblemente urbana son un cuerpo vegetal extraño en este gran computador donde hasta los cactus son de plástico.
Pasan por mi lado.
Veo sus rostros.
Es indudable:
Son los más humanos de este edificio.






08 septiembre 2008

Per baix de la pell només som sang, carn i coses guarres.
Per dalt de la pell no som nosaltres.
Només ens queda la pell.
Quina por, quina por, morir-se i podrir-se tot.

21 julio 2008

In memoriam


La primera vez que lo vi me impresionó. Junto con tres amigos, habían organizado una partida de rugby en una plaza de la ciudad. El balón era una lata de refresco vacía, las porterías las que el mismo desarrollo del juego iba determinando, tácitamente aceptadas por todos. Y las reglas eran nulas, si no eran arriesgar todo lo posible para marcar más, y respetar al contrario al máximo. Digo que me impresionó, y a cualquiera le hubiera impresionado ver a ese hombre fuerte, descamisado, con la cabeza cuadrada esculpida como a martillazos, que saltaba sobre los bancos de piedra, chocaba contra las paredes, rulaba de la calzada a la acera y enviaba con fuertes golpes la lata de refresco sobre el césped para que la cogiera su compañero. Pero todos pasaban de largo. Yo me quedé.

Luego resultó que éramos vecinos, él ya se había fijado en mí, y aunque nunca nos habíamos encontrado en el rellano, habitaba una de las otras dos puertas del séptimo piso donde yo vivía.

Por aquel entonces consumía mucha dexedrina, con alcohol, que daba subidón bien violento, y claro está hachís y mariguana para relajar el cuerpo y agudizar la mente.

Así que de vez en cuando salíamos juntos, que no encuentra uno fácilmente gente con la que valga la pena salir, que tenga conversación interesante y curiosidad por todo...

Luego se enganchó a la heroína (marca registrada de bayer) y a veces quedábamos en mi casa para drogarnos... cuando su madre lo descubrió venía con frecuencia a buscarlo a mi puerta, pero entonces subíamos al terrado a fumar porros, heroína, crack... La vecina, a su pesar, era nuestra cómplice, y callaba de nuestras gamberradas...

Era, de entre los consumidores de polvo, de una clase especial. No pagaba la droga con dinero, sino con CDs que robaba en los centros comerciales más antipáticos. Una especie de redistribución de la riqueza, justa y necesaria. Se sabía, claro está, todos los gustos musicales de los morenos, y estos solían recibirlo bien entre tantos clientes en los "supermercados de la droga" que frecuentaba.

Luego yo cambié de dirección, de vez en cuando venía a refugiarse a mi casa para follar, para drogarse o para pasar un par de días tranquilos.
Hace tres años llamó a mi puerta. Llevaba dos días sin dormir, se había hecho un montón de pastillas de la medicación de su hermano (esquizofrénico), y me contaba una extraña paranoia: había descubierto que los extraterrestres nos vigilaban... Nos vigilaban desde los semáforos, desde las televisiones, desde las radios, investigaban nuestros más íntimos pensamientos entrando en nuestro cerebro con las drogas que consumíamos. Nada que pudiéramos hacer, pensar, decir era libre, sino controlado por los extraterrestres, cuando no directamente sugerido por ellos...
Me pareció una interesante historia y lo dejé marchar, hacia la consulta de la seguridad social, a conseguir más recetas. Se le veía tranquilo, controlando una paranoia bien estructurada y disfrutándola a la vez, como tantas veces he hecho yo. No me pareció necesario hacerle confirmar que sabía que era una paranoia inducida, una forma segmentada de ver el mundo, real pero incompleta. Algo que solo adquiría sentido después de añadirle todas las otras formas de paranoia existentes. De soportar al máximo, honradamente en el cerebro, tanto como posible de la inmensa complejidad del mundo, y sobre todo de lo que nos afecta, de nuestro particular sesgo humano. No me pareció necesario porque creí que sabía, que entendía, y que era capaz de volver como quisiera...
Luego llegó su novia, y nos contaba que no, que estaba mal de verdad, y fuimos a buscarlo, pero ya no lo encontré.
Aprecié el gesto, que me honraba, de haber venido a hablar conmigo en su último renglón de lucidez, pero desde luego no lo merecía.

Luego ya nunca fue el mismo: drogado, mantenido en estado casi vegetativo, la coraza farmacológica no lograba protegerlo del enemigo, que se había instalado subrepticiamente en su propio interior.
Perdió el tono muscular, perdió el atrevimiento, su cara se volvió redonda, su voz aflautada, su mirada huídiza. Perdió a su novia. Su cabeza se encajó entre sus hombros; lo dominó una timidez extrema, patológica. Se volvió pálido como un vampiro; ya nunca salió de casa.
Su madre murió en navidad, pobre mujer sacrificada por sus hijos, enfrentada a complicaciones de las que nada entendía. Nos enteramos una semana después. Les dimos el pésame a él y a su hermano:

.- No dijimos nada, como eran fiestas...

Hoy me ha llamado la vecina:
.-Tengo que darte una mala noticia, Facundo se ha suicidado.

(había saltado por la ventana del deslunado, y lo habían encontrado, en la terraza del primer piso, muerto ya del primer golpe)

Creo que al final revivió en él el hombre vital que yo había conocido, el que se comía el mundo a grandes mordiscos. Creo, quiero creerlo, que más que un suicidio fue un cabreo, una apuesta, y una prueba, la más dura que se pudo exigir, de que él seguía siendo el gran Facundo, valiente y atrevido hasta el final.

09 julio 2008

Padre nuestro que estás en los cielos
Quédate ahí
Y nosotros, nos quedaremos en la tierra
Que a veces es, tan bonita

Cuando en mi cráneo corra el viento
Cuando mis huesos se vuelvan verdes
Quizá parezca que estoy riendo
Pero será una fosa impresión
Ya que me faltará
Mi elemento plástico
Mis zigomáticos
Que se habrán comido las ratillas
Mi par de cosillas
Mis rótulas, mis pantorrillas
Mis muslos y mi culo
Sobre los que me sentaba
Mis cabellos, mis fístulas
Mis lindos ojos cérulos
Mis cubre-mandíbulas
Con los que os rechupaba
Mi nariz considerable
Mi hígado, mi corazón, mi solomillo
Estas cositas admirables
Que me permitieron apreciar
Duques y duquesas
Papas y papesas
Sacerdotes, sacerdesas
Y gentes del oficio
Y además ya no tendré
Este fósforo algo blando
Seso que se obsesó
En saber que moriría
Las osamentas verdosas, el cráneo ventoso
Ah cómo me duele volverme viejo…

Boris Vian (traducción propia)

26 junio 2008

En el móvil del jovenzuelo suena una música que seguramente ha puesto para impresionar al viejo hippie que parezco: “viva España, alzad los brazos hijos del pueblo español, qué vuelva a resurgir, gloria a la patria que supo seguir sobre el azul del mar con la mirada al sol”
O quizá, vaya, parezco más bien un indigente: sentado en el suelo, greñudo; y la ha puesto para asustarme… pero resulta que el viejo huella de perro cantó esa cancioncilla a voz en cuello muchas veces siendo niño, cuando en el patio del colegio formaba con sus compañeros antes de ir a clase. Y la mirada mía cínica relativiza ya el pasado, el presente y el futuro, y no tengo (personalmente) mucho que reprocharle al abuelo Franco, si no es haber sido un personajillo ridículo que no estaba a la altura de su cargo, problema muy común que atañe no tanto a la historia de cada nación en particular cuanto a la de nuestra humanidad en total…
Que mirando las cosas con perspectiva histórica y tal, resulta que quizá el resultado no es tan malo, y lo prometido cumplió, y España es (en cierto modo) la reserva espiritual de Europa, aunque la cosa se esté yendo al carajo poco a poco (que no hay bien que cien años dure).
Pero hablábamos de la humanidad, y el mismo Alexis de Tocqueville, defensor de la democracia y de la igualdad de los Hombres, que denunciaba tanto la esclavitud como el trato denigrante que los Estados Unidos de Norteamérica daban a sus nativos trasladándolos a tierras cada vez peores, justificaba en cambio el colonialismo francés en Argelia y la represión a sangre y fuego de la resistencia argelina a mayor gloria de la nación que inventó para todos la Declaración Universal de los Derechos Humanos.

10 mayo 2008

...y por vez primera el sol besó mi desnudo rostro, y mi alma se inflamó de amor al sol, y ya no quise tener máscaras. Y como si fuera presa de un trance, grité:-¡Benditos! ¡Benditos sean los ladrones que me robaron mis máscaras! ...

04 mayo 2008

Nota: crio en francés se dice “gosse” y perro en catalán se dice “gos”. Para unificar criterios usaré sólo la palabra catalana, lo que no indica preferencia lingüística ninguna, sino gusto por la simplicidad fonética.

Existen un par de programas en la televisión que nos enseñan cómo tratar casos difíciles: Son respectivamente “el encantador de perros” y “supernany”. Y no es simple coincidencia, ya que en dos de los tres idiomas más importantes del mundo, niño y perro se pronuncia igual.

El caso es que los espectadores maravillados contemplan cómo ambos artistas realizan su trabajo, y comentan después a sus amistades (moi en l’ocasion) el modo en que resolvieron los difíciles problemas a que el gos los había enfrentado. Así aprendemos todos, por ejemplo, que la correa del niño no se debe llevar en el cuello, sino tirando del morro hacia arriba, para impedirles caminar con la nariz en el suelo y evitar así que un vago olor de quíteme allá esas pajas vaya a interferir en las importantes órdenes que el padre tiene que darles. Informo a mis amables lectores de que, así como puede haber evitado muchos sacrificios estúpidos de niños en los estados unidos de norteamérica, este antiguo espalda mojada es el responsable de que cada vez más perros vayan amarrados con un bocado como los caballos; así como del espectacular aumento de las ventas de la correíta que sirve a tal fin…

Seguramente supernanny ha evitado también muchos parricidios (sí, el asesinato del hijo también se llama parricidio, y la semántica nos muestra así que vivimos en una sociedad patriarcal que la fina capa de igualdad de derechos y dignidad virtuales con que la hemos recubierto para acomodo de los bienpensantes no consigue disimular), y sin duda que se están evitando otros cuantos parricidios que se cometerían dentro de unos años cuando los hijos de sus clientes se hayan hecho adolescentes y les bulla la sangre, pero las terapias cognitivo-conductuales de la supernanny española, son una forma de manipulación intencional y “científica” enfrentada a las manipulaciones inconscientes de los canes.

El caso es que viendo estos programas uno de repente se acuerda de un descubrimiento fenomenal que hizo no hace mucho tiempo (uno soy yo), y es que la estructura del mundo es tan flexible que hay infinitas formas de conseguir cada resultado posible…

Pero luego vas por la calle y los amigos y conocidos te cuentan de qué manera se resuelve determinado problema de disciplina planteado por un gos y lo importante de esta frase es el “de qué manera”, porque todos te cuentan lo mismo…

02 mayo 2008

Hummmm




Dios se comunica con nosotros mediante los orgasmos;

y nosotros con él mediante el dolor

28 abril 2008

En el salón de actos estamos todos: Los miembros más antiguos y los captados más recientemente; que flirteamos con la secta, pero aún no hemos decido integrarnos.

Todo está precioso, limpio, brillante, impoluto. Nosotros llevamos nuestras mejores galas, y los que están de seguridad, cuya labor es defendernos a todos; interponiéndose ellos si es preciso; tienen un gesto más decidido y serio que nunca.
No es para menos: ha venido a visitarnos el fundador de la secta, y hoy, esta tarde, dentro de escasamente media hora, dará una conferencia.

El fundador de la secta... No se trata de ningún gran maestro, ni tampoco de un maestro menor. No es desde luego un avatar (algunas sectas de hoy en día pretenden que sus líderes son avatares; sí, como Krishna). No, en los espacios de conocimiento y evolución que hay más allá de la triste prisión de la civilización humana nuestro maestro no es ningún personaje importante: es simplemente un "discípulo aceptado".

¡Un discípulo aceptado! visto como está el mundo, para nosotros ya es bastante, y yo que soy algo lúcido, no me siento capaz de enfrentarme a un verdadero maestro; de sobras conozco mi debilidad, mi confusión y lo poco hombre que soy, y protejo por eso mi frágil estructura de impresiones demasiado fuertes.

Van formándose corrillos. Los miembros más antiguos reciben a los visitantes que han venido a la conferencia y les dan conversación, o los integran en otros corrillos. Nosotros, los alumnos recientes, no tenemos apenas responsabilidades, y se nos deja más o menos ir a nuestro antojo por la sede. Un profesor de un grupo algo más avanzado y algunos alumnos pasan por mi lado en animada conversación. Uno de los de mi clase me dice que les acompañe, que van a ver al líder. El profesor lo confirma y me invita a acompañarles... rehuso, confuso; prefiero verlo en la conferencia, les digo, pero en realidad estoy avergonzado de que alguien que haya alcanzado altura humana pueda ver mi repugnante alma. Mientras observo la sutil labor de vigilancia y acompañamiento que llevan a cabo los miembros más antiguos, camino absorto en mis pensamientos. ¿Quién será ese hombre? ¿cómo se llega a discípulo aceptado? recuerdo un comentario de mi profesor que en la anterior visita del líder se encargó de limpiar y arreglar su habitación: no había encontrado ni una colilla, ni un poco de ceniza, y sin embargo el líder fumaba... mi maestro sospechaba que su acusada sensibilidad le llevaba a fumar acompañando a los demás...

Ya va a empezar la conferencia, y aunque los nuevos discípulos se sientan delante, yo consigo quedarme en el medio, disimulado entre el público. El director de la sede local presenta al conferenciante; un poco de teatro, pues todo el mundo sabe quien es; y la sala, especialmente abarrotada, se prepara para recibir enseñanza; de la fuente más alta...

Tengo que pedir vuestra colaboración para explicaros que impresión me causó: si os dijera que parecía un león, o un tigre, o un lobo, o un toro, vosotros veríais enseguida la potencia salvaje, primitiva e indómita del animal en cuestión, y podría decir más; una gacela, un elefante, un cocodrilo, evocan en vosotros las cualidades de estos animales, las reconocidas por todos, y enseguida estáis de acuerdo conmigo en lo que hablamos. Pero los humanos modernos, por civilizados o por imbéciles, no encontramos nada mejor que elegir a un "cabeza de turco" y adornarlo con cualidades ficticias, que no le corresponden, pero que los hombres hemos decidido colgarle a alguien. Así las putas y los maridos engañados padecen este insultante fenómeno, pero quizá quien más lo sufra de todo el mundo social y animal sean los cerdos...

Y lo sufren injustamente, porque los cerdo son animales limpios, inteligentes, y tan parecidos al hombre que son la principal reserva de órganos para xenotrasplantes...

El líder tenía eso que tanto nos inquieta cuando miramos a un cerdo a los ojos que es la conciencia de su propia inteligencia, de su propia potencia, de la solidez de su cuerpo; de que lo estamos mirando; y ningún miedo.

En cualquier caso, y si la coincidencia no os permite evocarlo bien, decid que parecía un jabalí.

Estas consideraciones me hicieron perder el principio de la conferencia, y cuando volví a atender, el líder estaba enfrascado en una farragosa explicación sobre cómo era necesario para llegar a un sitio nuevo salir del lugar en que se estaba. Parecía querer decir que debíamos cruzar como algún vacío, como alguna poza de agua helada, y que debíamos antes soltarnos de las rocas de un lado, si queríamos llegar a las rocas del otro lado...

Mientras hablaba su mirada iba saltando de uno en uno, nunca lo bastante para incomodarnos, pero sí para calibrar cuánto entendíamos de su conferencia. Yo no pude evitar pensar que seguramente llevaba muy pocas vidas como humano, y que su pujanza de jabalí le estaba haciendo cruzar rápidamente por la existencia humana, sin apenas tiempo para desarrollar el lenguaje...

Al final dejó la vista fija en un punto en el centro de la sala, y mirando hacia allí sus ojillos vivarachos nos abarcaban a todos. Y como un director que solicita de la orquesta un tremendo crescendo, puso sus manos ante sí y las hizo vibrar hacia el cielo mientras nos rugía:




¡¡ SOISS LIBRREES !!

14 abril 2008

derechos


26 6 07; 19'30 horas, Jefatura. Voy a pasar unas horas en los calabozos...

.- Firme aquí -me dice el policía.
.- ¿Qué es esto?
.- Sus derechos: Tiene derecho a no declararse culpable, a no declarar en contra suya, a que le asista un médico, bla bla bla...

Y yo pienso: a escaparme, a defenderme de vosotros, a ganarme vuestro respeto por todos los medios a mi alcance, a hacer lo que me da la gana, pero le digo:

.- Tengo más derechos, tengo derecho por ejemplo a evitar por todos los medios que me hagais daño...
.- ¡Aquí nadie ha dicho nada de hacerle daño...! ¡A ver si vamos a tener problemas!

¡Mierda! se está calentando, dentro de poco podría intentar hacerme daño...

Lo tranquilizo, no sé quién más hay por aquí, de momento me conviene tenerlo a favor...

.- ¿Ah, se refiere a los derechos legales? Claro, claro, no tenga duda de que los acataré todos.

Y con una simpática sonrisa, firmo diligentemente mis misérrimos derechos...

07 abril 2008

(Viniendo del bosque de Árbol El lenguaraz impaciente por hacerse oír vino a mi blog y dijo... Sr. Huella de perro, me parece que su psiquiatra y el del Sr. Gen son el mismo,...o Uds. Se lo voy a preguntar a mi Analista el Dr. Gliani. Suerte con las perras. y añadió: Se te ve el plumero y la pluma)

04 abril 2008

función catabólica:



  • Elija Vd. el escusado más limpio.
  • Compruebe que la taza está sólidamente anclada al suelo y que la tapa no vuelve a caer por sí sola. Asegúrese de que la puerta cierra correctamente para que nadie pueda sorprenderle. Compruebe que el escusado tiene percha. Si no, tendrá Vd. que usar la navaja. ¿Cómo? ¿no tiene navaja? ¡Vaya inmediatamente a conseguirse una! No, la empuñadura de la puerta no sirve. Vaya a por la navaja. Verifique que el agua funciona correctamente, a ser posible sin gastarla, que estamos en la Tierra. Entre. Cierre o bloquee la puerta.
  • Quítese los pantalones o la falda y la ropa interior y cuélguelos de la percha o de la navaja que clavó Vd. en en quicio de la puerta justo antes de cerrarla. Asegúrese que ninguna ropa le cuelga más allá de medio culo o del vello púbico.
  • Levante Vd. las tapas y súbase sobre el retrete, un pie a cada lado del agujero. Si tiene mal agarre quítese los zapatos. Ya se lavará los pies al llegar a casa.
  • Acuclíllese hasta que la parte trasera de sus muslos apoye cómodamente en las pantorrillas.
  • Verifique que su ano coincide exactamente con el centro del agujero donde Vd. quiere que caigan las heces.. Si no es así tendrá Vd. que corregir la postura: tenga Vd. en cuenta que si tiene hemorroides las heces tendrán tendencia a salir en dirección al lado en que las padece, y si tiene en los dos lados saldrán en dirección a la más exterior. ¿Ya corrigió la postura? Tómese su tiempo: CAGAR ES TAN IMPORTANTE COMO COMER.
  • No se preocupe si se siente raro: Es posible que no esté acostumbrado a esta postura: Está haciendo trabajar músculos de los pies, de los tobillos, de los rodillas y aductores de los muslos que raramente se utilizan en nuestra sociedad. No tema; no corre ningún peligro. Millones de años de evolución nos han dotado de la musculatura adecuada para cagar en cuclillas.

Puede balancearse suavemente hacia adelante y hacia atrás y notar como cambia el agarre de sus pies sobre la taza. ¿A que es agradable? Elija la posición en que más relajados están sus músculos. Levante el culo un par de centímetros y déjelo caer. ¿Nota como tiembla su cuerpo? Repita combinados los dos movimientos y haga también ligeros movimientos laterales. ¡Ah! ¡Ahora sí! ¡Es agradable sentir el equilibrio! Esta posición tan cómoda sujeta perfectamente sus intestinos y facilita que sus esfínteres, músculos semivoluntarios, se relajen hacia afuera. A que le gusta...
Pegue Vd. un grito de triunfo.
Sí.
Nadie le oye.
Ha recuperado su pasado.
Es ahora Vd. un mono cómodamente sentado sobre dos ramas.
Y maneja a voluntad sus esfínteres.
Mire, por ahí abajo pasa un tigre husmeando...
Vamos a dejar que se ponga justo debajo...
Se acerca...
¡Cuidado!
No, todavía no, se ha parado... Uff, casi lo tira Vd. antes de tiempo...
Ya se mueve de nuevo, se acerca... ... ... se ha parado... agacha la cabeza... está oliendo algo... ¡Fíjese, está justo debajo!
¡Ahora! ¡Déjelo caer!


0.
00
.00
00'
'0
¡
!
O


¡¡Choff!!


¡Justo en el hocico, Ja Ja Ja!


Mírelo, ha saltado haca atrás, ¡Qué susto le ha pegado! ¡Todavía no sabe qué le ha pasado!

Con ese olor a mierda en el hocico; no va a poder seguir rastros durante un buen tiempo. Es como si le hubiera tapado los ojos.

Ya va comprendiendo... Mira hacia arriba... ¡Ya está! ¡ya lo ha visto a Usted!

Su rugido llena toda la selva y sobrecoge a todas las criaturas, mientras Vd. se descojona de risa.


¡Ha humillado al tigre!

01 abril 2008

Estais tranquilos en casa y disponeis de treinta minutos durante los que nadie os va a molestar?

Picad el enlace, poneos los cascos, ponedlo a pantalla completa y disponeos a ver una da las películas más inquietantes...

31 marzo 2008

sentir


Sentí cuando murió el Papa.

Sentí a Zapatero pensar para nosotros cuando ganó estas elecciones (¡desde Valencia!).


Sentí el tsunami.
Sentí el tsunami.
Sentí el tsunami.

Sentí la otra noche, hace ya varias semanas, a un amigo pedirme paso tocándome la barba.

Siento siempre a mi amigo perro. Y siento también a su ama que huyó de mí hace 3 años. Aunque Diógenes ya casi no la siente. Y es para mí doloroso porque para ella es doloroso.

Y siento con frecuencia a mi hermana, a mi madre y a mi amiga.

Y esta navidad desilusioné a alguien que esperaba recibir noticias mías. Ya piensa en mí menos seguido, con un fondo de tristeza desolado. Y aún así lo siento.

Y os he sentido a muchos de vosotros, a casi todos, esperando mi respuesta a un post, o mi comentario a un coment vuestro...

30 marzo 2008

Piedra de escándalo






Decía Phanfarl en un post que ya no cree en la absoluta confianza entre amantes.


¡Qué duro! si el amor parece el motor de nuestra vida: desde los deseos insatisfechos que la publicidad explota hasta la fundación de una familia para la perpetuación de la especia (en el hijo se puede vivir cantaba Mercedes Sosa).

Resulta que estamos enseñados; que toda nuestra educación (y todo lo que nos rodea nos educa) pone como tesis que el amor existe, y que además es un enamoramiento (encoñamiento es más castizo) exclusivo, en que dos son felices porque sí, porque están uno enfrente de otro, porque son dos mitades de una misma naranja...
Pero la verdad es que somos seres vivos conscientes y no medias lunas jugosas y en relieve. La verdad es que estamos aquí en el mundo y que el modo de empleo que nos dieron al nacer no es más que una hoja de ruta cobarde para seguir siendo lo que fueron nuestros antepasados: monos que se tapan los ojos y los oídos. Y que de lo poco que aprendieron que era superior a lo que sabían los demás se tapan la boca, insolidariamente, para que no salga una palabra.


"¡Conócete a tí mismo!"

Dicen que estaba escrito en el frontis del templo de Apolo en Delfos:
Ese sí mismo que los humanes tratamos de cerner desde hace por lo menos dos milenios y medio parece ser distinto de la identidad que la sociedad nos presta cuando nacemos, y que vamos eligiendo conscientemente cara a los demás a lo largo de nuestra vida...

25 marzo 2008

una cuestión ética 1º


En el siglo XIX estuvo muy de moda la la caza de mariposas. Los cazadores las coleccionaban. Es decir, las claveteaban en un panel de corcho que era el fondo de una caja plana, y cuando tenían lleno un panel le ponían encima una plancha transparente de vidrio. Luego colgaban los paneles en la pared del salón, o del despacho, o de una habitación destinada exclusivamente a ese uso donde sus invitados se asombraban. Las mariposas, una vez cazadas, se introducían en un frasco de boca ancha dividido en dos secciones horizontales. En la más pequeña, la de abajo, había algunos centilitros de formol que se expandían a la segunda en forma de gas través de pequeños agujeros. Las alas de la mariposa, de una delicadísima composición en escamas, no debían tocar el líquido, so pena de estropearse definitivamente. Esta faena se hacía in situ, para evitar que la mariposa se estropeara en sus intentos por escapar. Luego, por la noche y bajo techado, venía la segunda parte, no menos apasionante: Abrir las alas de la mariposa y clavarla, con un único alfiler, en el expositor. Se trataba de hacer duradero lo efímero, de ayudar un poco a Dios haciendo que su excelente labor perdurase en el tiempo más allá de algunos días.

Muchos llegaron a esa actividad por prestigio: era una marca de clase alta coleccionar mariposas, pero luego quedaban fascinados por la belleza y multiplicidad de sus formas y dibujos. Así, empezaron a aprender sobre ellas, a clasificarlas por sus nombres y familias, a interesarse también por las mariposas nocturnas, y por las variedades menos bonitas, como las polillas...

Los coleccionistas de mariposas formaban una secta cerrada que hablaba un esotérico lenguaje que sólo ellos entendían, y a pesar de que había mucha competencia, celos y recelos, en general las relaciones eran cordiales y muchos tenían corresponsales en tierras exóticas con los que intercambiaban ejemplares gracias a la excelente red de correos mundial.

Sin embargo muchos coleccionistas dejaron con el tiempo de practicar la caza...

El amor que habían tenido a las mariposas, a su belleza, había devenido en curiosidad ante el misterio del mundo, en humildad, y en un respeto casi budista hacia los ejemplares que antes habían matado con tanta facilidad; casi con ansias; empujados por el deseo de tener una colección mejor.
Resultaba que habían estado haciendo caso omiso a una repugnancia a matar que había crecido a lo largo del tiempo; y que un buen día los sentimientos reprimidos tantos años afloraban. Entonces el cazador de mariposas ya no podía salir a cazarlas. Salía, sí, pero ya no las cazaba, y de vuelta a casa miraba sus viejas colecciones con un sentimiento de pena y amor difícil de soportar. Muchos aprendieron a dibujarlas, y aunque fueron pocos los que se manifestaron públicamente en contra de la caza de mariposas, muchos de ellos regalaron sus colecciones a coleccionistas más jóvenes, con la esperanza de salvar así a muchas mariposas de una muerte absurda...

una cuestión ética 2º


La relación ética con el entorno se da entre nosotros en círculos concéntricos cada vez más grandes. El círculo más pequeño es el que engloba a la familia. Los Chichos lo expresaban muy bien: "...seguiré robando si es preciso y con estas manos noche y día sacaré adelante a mi familia..."


A partir de este núcleo los círculos se van ampliando para englobar a parientes; miembros del mismo clan (el pueblo); de la tribu (la nacionalidad); de la misma raza (je, tenemos ejemplos...), y finalmente la humanidad entera...

Las dos grandes religiones monoteístas (Islam y Cristianismo) en cuyo nombre más se ha matado, se han autoproclamado referencia y autoridad final de ese nivel de amor, y parece que a trancas y a barrancas nos vamos acercando a ese ideal...

La cobertura ética puede sin embargo ampliarse a otros seres vivos distintos de los humanos, y esta ampliación también opera en círculos: perros y caballos suelen ser los preferidos, y en muchos casos se sitúan en importancia por delante de los miembros de la misma raza, o incluso en el interior del primer círculo familiar (la familia de Los Chichos; formada por sus tres mujeres, sus catorce hijos y sus tres perros...). En esta ampliación del nivel de integración ética que va de primates a mamíferos a aves a reptiles... los insectos suelen ocupar el último lugar de los visibles.

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Pero la realidad es bien clara:

Todos los seres vivos tenemos enfrente al mismo enemigo.

todos los seres vivos somos una improbable piña de autoorganización enfrentada a la nada.

La muerte es nuestro final; y si algo vale la pena es derrotarla. Y aunque cada uno tenga que vivir su vida, y no pueda esperar dedicarla toda a derrotar el vacío, no hay razón para no tener como meta; ahí adelante; como vector atractor; la conciencia de que estamos aquí, solos, en un único barco, y de que nuestros compañeros de viaje son también seres vivos...

24 marzo 2008

una cuestión ética 3º






A estos gilipollas de Las Provincias les falta el mínimo ético para ser seres humanos con el poder que tienen, el de influirnos a todos.

20 marzo 2008

San José no era carpintero, sino pirotécnico.
Y Jesucristo era un petardo,
y no Pinocho como creen muchos.

17 marzo 2008

Mi amigo escribe poesía mística, y yo soy su corrector literario. Mientras él trabaja, liaré un porro de maría.
¡Qué maravilla!
Cogollos de un verde intenso…
Cogollos algodonosos por el brillo del THC.
Su olor a hierbabuena, tomillo y melocotón enseguida ha llenado la habitación.
Acerco mis manos con reverencia.
¡No tener tijeras en vez de dedos!

Ya la extendí sobre el papel
y la miro impresionado.
¡Qué poder tiene esta hierba!
Tengo ante mí la dosis para una nueva aventura.
Y hay tantos cogollos en el mundo…
Esta humilde yerba que crece en el campo es capaz de influirme más que puedo yo mismo.
¡Cómo la naturaleza es fuerte!
y pródiga, y profusa…
Podríamos…

Y recuerdo que Jesucristo dijo:
Si tuvierais la fe de un cogollo de maría, podríais decirle a esa montaña ¡levántate, y muévete ahí! Y a vuestra voz ella recogería sus faldas, y marcharía a donde le hubierais dicho

15 marzo 2008

Se alquilan austeras habitaciones para la semana de fallas.
En el centro de Valencia: un oasis de paz.
Ambiente familiar, bed & breakfast.
20 € noche con desayuno.




















Guía opcional




(mandar SMS o llamar al seis siete uno, 246, cinco dos nueve)

21 febrero 2008

Muchos dicen que la antropología en sentido pragmático de Kant es un estrambote, un libro escrito cuando ya mermaban sus fuerzas mentales y había dicho cuanto tenía que decir.
Vienen a decir estos academicistas ortodoxos amantes de las obras matemáticas y de componer filigranas sobre el trabajo ajeno que Kant después de parir la magna obra que asombraría al mundo y les permitiría a ellos medrar chiquitamente en los círculos académicos de barrio y putear a sus alumos desorientándolos a cada nueva cita, expulsó la placenta, una cosa pegajosa y sanguinolenta, que nada tiene que ver con el hijo, y debe ser enterrada para nunca más sacarla, o mejor, echada al retrete y evacuada con mucha agua.
Poco han comprendido estas garrapatillas oportunistas la grandeza del enano con pulso de gigante, y quizá les engañó lo estricto de su vida, lo mesurado de sus gestos.
Pero Kant sí que entendió el drama del Hombre, y por eso toda su filosofía trata de resolver las preguntas metafísicas en antropología, y por eso, de todas las posibles antropologías, es la pragmática la que escribió al final de su vida, cuando no sabía si tendría tiempo de escribir más.
Porque no nos engañemos: es más importante una caricia que acompaña un moribundo que todos los consejos sobre el bien morir.

17 febrero 2008

Hace ya muchos años que perdimos la sensibilidad para saber que estamos bien, o mal, y las enfermedades suelen sorprendernos de repente, como un balazo en plena frente, sin que sepamos explicar como llegaron a adueñarse de nosotros.

Hace ya muchas generaciones que no sabemos oír a nuestros cuerpos, y que bañamos, nosotros y nuestros congéneres, en un mismo miasma de miedo, deseos vergonzosos, comodidades miserables y placeres robados. Estamos todos enfermos, y cuando encontramos a una persona sana nos resulta tan extraño que lo consideramos loco.
¡Qué fuerte ha de ser el sano para que esto no desvirtúe su verdad! ¡Qué radicalmente apartado de los hombres!

Pero aún hay, quizá por una piedad profunda del universo, gente sana entre nosotros.

Cuenta Platón en una carta a los siracusianos que la primera vez que estuvo en su ciudad, se escandalizó de ver que "se atracaban dos veces al día". Platón era culto, de familia noble y habitante de la ciudad más cosmopolita de su época, amante, como todos ellos, de los buenos placeres.

Hace unos años el Dr Walford (conocido también por haber ganado más de 25.000 $ al casino en 1949) había probado que una alimentación con la mitad de calorías pero igual cantidad de nutrientes doblaba la esperanza de vida de unas ratas de laboratorio.


Cuando conocí a Magalie había cortado tan radicalmente los lazos con la sociedad que ya ni hablaba... Respetaba a pájaros y a gatos, y también a ratas o a ratones, pero ni a perros ni a personas. Observé que no comía casi, quizá la mitad de lo que hubiera necesitado una persona de su peso y actividad... Con 28 años apenas aparentaba 15.

Formularemos mejor el descubrimiento del Dr Warlford:

Se ha demostrado que una alimentación con el doble de calorías de las necesarias para la supervivencia disminuye la esperanza de vida a la mitad.

14 febrero 2008

¡No hay nada!

El grito resuena agudamente en nuestros oídos mientras vemos a nuestro compañero bracear desmadejadamente en la negrura.
Al final su suave luz se pierde en el abismo y nos miramos en silencio:

Nosotros tampoco hemos visto nada...

12 enero 2008

10 enero 2008

El último post del Gen me recuerda algo que ¡hay! descubrí muy tarde en mi vida:

La felicidad no depende de nada exterior: es un estado de ánimo

09 enero 2008

La inducción, la extrapolación a partir de un solo ejemplo es la única herramienta de que disponemos para conocer el mundo.
El método deductivo, el que usan los científicos, parte de leyes generales para llegar a cada caso particular e incluirlo en la clasificación general. El método deductivo es doctrinario y axiomático. Pretende demostrar la verdad de cada caso a partir de una verdad preexistente. Ha sido; es; y continuará siendo (por lo que a mí respecta, lo menos posible) la coartada de algunos esclavos para esclavizar a otros a sus mismas o parecidas esclavitudes. Es la coartada de todos para no pensar por nosotros mismos; lo que nos convierte en borregos. Posee un poder tan abyecto que nos hace dudar, rechazar e incluso olvidar nuestra experiencia (¡lo único que realmente poseemos!) para que nuestra imagen encaje mejor en los perfiles que la ley general dicta.

Encontré este blog, LA INCONTROLADA, lúcido, escalofriante, denso y bien escrito. Enfrenta, con la pura inducción, con la pura experiencia, el apabullante poder de las leyes generales a que todos se someten. No sólo su hermoso estilo, sino su fino sentido del humor y una alegría interna que parece haber siempre sotto voce hacen altamente digeribles unos contenidos que normalmente se vomitan.
Alimento para el espíritu.
Gracias

05 enero 2008

Una disfunción mental inducida...


En el bar. Te ríes, te miro. Puedo interferir en tus pensamientos, en tus mundos. Siembro en ti un pensamiento mío, ya no recuerdo cuál ¿o sí?
Lo coges, te animo a seguir, te vas, te escapas y me lo dices. Conozco lo que te pasa, puedo traerte. Luchamos. Tú con la parte de ti que quiere huir y yo con la parte de mí que te quiere traer. Me tengo que aliar con la parte tuya que quiere venir. Lo hago.
.- ¡Di coca-cola! ¡Cógete a las palabras!
Te ríes y no te ríes. Te ríes cuando estamos juntos, mirándonos. No te ríes cuando se trata de que nos vayamos. Me doy cuenta de que te estoy haciendo cosquillas con una pluma. Te lo digo y te das cuenta de que es cierto.
Los comparsas siguen hablando de sexo y educación. Hemos desechado la opción que nos proponen.
Tratas de llegar a mí, trato de tirar de ti. No pareces tener miedo, no es tu primer tripi. Yo sigo hablando, respondiendo a tus pensamiento que ahora no recuerdo.
Has debido abrir alguna puerta porque leo tus pensamientos y los contesto con palabras, sólo puedes reírte y asentir.
Sabes lo que eso significa. Lo digo:
Tenemos la telepatía. Sigue, sigue razonando. Somos Dioses. Somos los Dioses.
¿Hasta dónde te he llevado?
Te das cuenta de que es cierto. Seguimos pensando y te digo:
¿Soy acaso Dios?

A partir de aquí nos iremos separando.

Sé que he empleado el singular. Puedo quedarme solo y ser Dios yo solo.
Pero tú no has hecho nada, no mereces el puesto. Pierdo mi oportunidad de seguir contigo por que has dejado de hacer fuerza. No has rebatido la idea que he puesto en tu cerebro y en el mío.
Intento salvar la situación:
.- Eres la mujer de mi vida.
Vano intento, la pregunta anterior vuelve a insistir y no soy capaz más que de entenderlo.

¿SOY ACASO DIOS?










Soy Dios haciendo el papel de marioneta. Puedo liberarme de la marioneta. Puedo estar donde quiera. En este bar, por ejemplo. ¿Qué hago aquí?
He perdido a María.
Los de fuera hablan, hablan de mí. Dicen que cómo he llegado, que qué aspecto tengo o cómo me comporto. Que si he llegado corriendo, creo que les he oído decir.
.- ¡María! Nos estábamos mirando a los ojos y éramos Dioses. ¡Quiero volver!
No puedo. Otra vez las cosas son sólidas. Tengo la seguridad de estar todavía en el bar mirándote a los ojos. ¡Los ojos! ¿¡Me he enamorado de ti!? ¿¡Eres la mujer de mi vida!?

AMOR. Dios es Amor.

AMOR DIOS MARÍA

Ahora lo sé todo, tengo que salir y encontrarme mirando tus ojos frente a frente, de prisa, no hay mucho tiempo. No puedo...
No puedo crear la imagen de tus ojos. Me he metido demasiado profundo. ¿Qué estará pasando fuera? ¿Me estaré muriendo?
Ahora recuerdo que cuando tomé conciencia de este bar las voces de los que me rodeaban me parecieron las de los del otro.
¡Rápido antes de terminar de morirme! Los pensamientos vienen avasallando y me van a llevar a la conclusión de que es demasiado tarde. Tengo que acallarlos. Tengo que hallar algo más fuerte que corte esta línea de pensamiento: Dios Amor María El Momento De Mi Muerte Los Ojos El Espejo Del Alma. Debo despertar antes de cerrar el círculo, antes de entenderlo todo, por que estoy perdiendo a María.

Tapar con algo más fuerte, sensaciones, cerveza, alcohol, beber... No tengo dinero; dolor... ¡Dolor! Adelantarse al pensamiento. Adelantarse para así quitarle todo punto de apoyo. Me he dejado caer al suelo. Trato de hacerme daño, mucho daño, un dolor insoportable que tape los pensamientos. No puedo pues parar. Ha de ser todo más veloz que el pensamiento y a la vez científico. Me doy cuenta de que estoy en el suelo, como un epiléptico, pero no con los temblores del epiléptico sino moviéndome con toda la violencia de que soy capaz. Sin atreverme a parar por miedo a que me alcance el círculo de la muerte.

Más Dolor, necesito más Dolor. Me acerco a la pared y me golpeo la cabeza. Me golpeo contra la pared, contra las mesas, contra la barra, el suelo, los taburetes, contra mí mismo. Sé que el ángulo al final de la barra está cerca de mi pie izquierdo y quiero golpearlo pero por alguna razón se me escapa.
He cerrado los ojos para darme la oportunidad de despertar de un mal sueño.
Cuando ya no puedo más, no soportar el dolor, sino moverme, me quedo parado. No sé si lo he conseguido o no. Se acercan a mí. Una voz de mujer me dice que no me preocupe, que está conmigo. La miro. No es María. El bar sigue siendo el mismo. No ha servido pues de nada. Pero estoy demasiado cansado para seguir. Además, comprendo que si siguiese lograría lo mismo que deseo evitar.
Les digo que tranquilos, que estoy bien, me ofrecen un vaso de agua, lo acepto, me dicen que no me mueva. ¿Qué me importa?
la chica sigue diciendo que está a mi lado, o conmigo, y que no me preocupe.
Le ofrezco la oportunidad de decir algo coherente. ¡Vano intento! Siguen creyendo que vengo de algún sueño extraño.
Como pública protesta por su estupidez reclamo el vaso de agua prometido y les digo que controlo, que estoy bien, que no tengo nada roto; y empiezo a comentar lo que ha pasado como espectador.
¡Qué violencia! ¡Qué pasote! ¡Qué bestialidad, no?
¿Habéis visto? Es el tripi.
¿Habéis llamado a una ambulancia?
Siguen hablando, cosas sin interés, no les hago caso, me traen el vaso de agua, bebo la mitad despacio, les digo:
Es la droga; acordaos de la droga; ¡sabéis lo que tenemos que hacer!
Me levanto, ayudado. He caído en una trampa, esto es un bar cerrado.
Estoy en el momento de mi muerte.
Aquí están todos muertos, o no, da igual, o los estoy imaginando yo. No tienen vida propia. Me doy cuenta de que si me quedo aquí no habrá solución. Vendrán los médicos. Los médicos también los he imaginado yo, los he imaginado toda mi vida, sé que no me dejarán volver a la vida. Sé que tengo que salir de aquí y tratar de recuperar la vida. Y a María.
No he dicho nada y ya tratan de impedirme que me vaya. ¡Quédate aquí! ¡Quédate con nosotros! ¡No te vayas!
Los muertos me reclaman al momento de la muerte, a su grupo de muertos eternos, en este bar eterno. No quiero quedarme en esta trampa. Tengo que buscar la vida y a María.
Dejo que se paralicen y salgo corriendo.
Estoy en la calle. Enseguida he dejado de correr. Veo la calle. Veo la noche. Este es mi mundo. El mundo que me he creado a lo largo de toda mi vida. Y yo estoy muerto.
Tengo que volver al principio, tengo que volver a los ojos de María. Mi cuerpo es el único que no está entrampado. Debo dejar que él me guíe. Una esperanza: la relatividad del tiempo.
Tal vez todo se revuelva y siga allí, quieto, mirando los ojos de María, o por lo menos tal vez no sea demasiado tarde.
Hay un paso que tengo que forzar para volver junto con María y ella no me llama lo suficientemente fuerte, o quizá yo no tenga bastantes fuerzas. Me doy cuenta de que no está en la ciudad por que se ha ido a América. O tal vez no, tal vez está aquí. Para el caso es lo mismo, no puedo alcanzarla. Y sigo vagando por mi ciudad, la ciudad que me he creado con todos los datos de mi pasado. La ciudad a mi tamaño, sosa, de noche, con habitantes casi automáticos, sin María. La ciudad que soy capaz de soportar, sin miedo. Yo estoy muerto, ya no puedo tener miedo, ya he pagado el precio: María. Toda mi memoria se alía conmigo para mantener la ilusión de la ciudad muerta, y para impedirme encontrar a María.
Las ansias de vida y el miedo a la muerte se han equilibrado en este punto, y me doy cuenta del enorme castigo que es la muerte.
El momento de la muerte dura eternamente.
Estaré eternamente buscando a María.
Atado eternamente a una ciudad a mi medida, buscando a una mujer sin poder encontrarla, sin poder ni siquiera recordarla por completo, como recuerdo y doy vida a todo lo que se me cruza en estas calles mojadas, de noche... Sintiendo áspero el dolor de no tenerla y complaciéndome demasiado en ese dolor.

03 enero 2008

2008.
Con las primeras luces del primer día, me han contado la primera historia del año:


Él era un héroe, un sol, el hermano mayor de mi amigo, el centro de la familia, el nexo de amor que los unía.
Nosotros éramos unos niños, y él tendría 22 años, pero era, en el pueblo, de las pocas personas que valían la pena. Y era guapo, muy guapo... ¿Ves cómo es mi amigo? Pues era mucho más guapo que él. Pero es curioso, no se le conocía novia alguna... Recuerdo la última vez que lo vi. Lo vi pasar a través de los cristales de una ventana, caminando con mi padre, y sonreía feliz, llevaba en la cara una sonrisa de oreja a oreja.

Uno o dos días después murió. Se arrojó al tren.

He levantado la vista, y ahora nos miramos fijamente. Me dice entonces:

.- Estaba en tratamiento; medicado. Un caso declarado de esquizofrenia.

Yo conocía la historia. Sé que el suicidio del hermano cambió la vida de su amigo, de la familia, y quizá determinó mucho de lo que ahora les sucede...
Pero hay algo que no encaja; su voz transmite aún las impresiones de que se impregnó en otra época....

.-¿Estás segura de que no fue un accidente?

No; está claro que esa cuestión quedó más que zanjada, y su voz cuando me lo dice refleja claramente la certeza que entonces se alcanzó.
Pero a mí me sigue faltando el componente trágico de esa trágica historia.
Estoy razonablemente seguro de que no fue un suicidio; y recuerdo los juegos infantiles de cuando aprendemos el mundo, y exploramos las posibilidades de cada suceso:
¿Qué pasaría si...?
"l'attraction du vide" la atracción del vacío, se le ha llamado.
Pero a mí me parece la rabia infantil del que cree, del que sabe que viene de la unidad perfecta y ve que a cada elección le escamotean una mitad del todo. (Que es en realidad casi todo el todo, por que si a cada disyunción se pierde la mitad; al segundo segundo sólo nos queda un cuarto; y a la tercera disyunción un octavo del todo... Y así hasta que al final nuestra vida no es más que una fina línea unidimensional que recorre, zigzagueando, el universo)


.- Quizá estaba haciendo pruebas -comento en voz alta.

Quedamos ambos absortos en nuestros pensamientos, y aunque sigo inseguro de que me haya comprendido, al final rompe el silencio para decirme:

.- Es curioso. Dice mi amigo que como parte del tratamiento, los últimos días, los psiquiatras le habían aconsejado que jugara; que jugara como un niño.

27 noviembre 2007

Toda la enseñanza socrática (y platónica) sobre el bien y el mal se podría resumir en esta frase:

EL MAL ES EL ERROR

Que dos milenios y medio después sigue vigente.

23 noviembre 2007

Siempre he pensado que los psicólogos callan taimadamente lo que cada uno de ellos cree ser su principal problema: que está loco. Y que confían resolverlo en sus años de facultad antes de que les toque trabajar y cuidar de las psiques de otras personas.

Así que de todos los que están locos o temen estarlo, que somos casi todos los humanos, cada uno resuelve su problema como puede, y sólo los más irresponsables ingresan a estudiar psicología.

22 noviembre 2007

Ni Todopoderoso;
ni Amooooor;
ni Eterno;
ni omnisapiente,

Ni su Puta Madre.

La cualidad más sobresaliente de Dios es su jodido sentido del humor.

19 noviembre 2007

Así es.
La psicología ha hecho mucho daño. Vivimos todavía en un paradigma freudiano y los psicólogos tratan de extender los traumas que han estudiado por toda la población por la mera fuerza de su autoridad, amparada en la cada vez más débil pantalla de la ciencia y de la cátedra universitaria, en la todavía sólida protección de ser los que estudian el santa sanctorum del conocimiento, la mente humana, y amparados también, cada vez más, por la debilidad de los gobernantes y de los pueblos, y la irresponsabilidad de los comunicadores sociales, que exigen cada vez más psicólogos para tratar enfermos sociales como víctimas de violaciones, agresiones, actos de terrorismo o de guerra, supervivientes de masacres, inadaptados, marginales, condenados injustamente, inmigrantes recalcitrantes...

Esperemos que esta nueva situación en que nuestros pobres enfermos mentales van a infiltrarse por todas las capas de la sociedad conectando con lo más profundo y serio del sufrimiento, la miseria y la dignidad humanas sirva ¡por fin! para curarlos. Si es que no les insertan en el primer año de facultad un chip antiempatía.

Te rogamos, señor, oyénos

07 noviembre 2007

Humanidad...

Things are simple. It's We who complicate them.

When children come into the world, the first thing they do is cry.

And everyone rejoices.

Frederick Leboyer, 1975

30 octubre 2007

Desde hace ya unos años, en esta ciudad, como en otras, viven también cotorras verdes.


Esta mañana una paloma voló como una cotorra.

28 octubre 2007

Prière du matin


¿Me tomaré un café?
No, porque eso es lo que estaba determinado
¡Me tomaré un cortado!
Pero mi intento de romper el determinismo
también estaba determinado
(según Javier Molina)

El Dios existe; quizá, desde siempre.
Parece capaz de tensar las series hasta secuenciarlas.
Hasta crear el tiempo.

Desde su primera sorpresa al reconocerse la pulsión inicial ha multiplicado las miradas sobre su ser; su propio reflejo; para hacer de sí misma una vibración.
La nada se imbrica intercalada a cada pulso, y Dios es digital.

No sé, no sabemos. El soporte de lo físico parece desvanecerse en lo más pequeño.
Como la duda de un Dios en la barra del bar la existencia de lo más pequeño no es 'real' sino probabilística. La Materia misma divina; lo único que hay; parece multiplicar la duda sobre si ser aquí o un poco más allá: parece no ser más que esa duda, infinitamente repetida. Puramente mental.


Pero el Dios sostiene el mundo, la trama física de lo que existe y la trama vital de lo que vive. Infinitamente cruel. Infinitamente inflexible. Y no puede ser de otra manera.
Y los seres vivos, que somos Dios, tomamos ejemplo de lo más alto, y así avanzamos lentamente. La avanzadilla misma del Dios.

Durante muchos días, mi primer deseo, el más intenso, fue gritado con todas mis fuerzas a la cara misma del Dios. Algo logré:

Du sang dans mes veines, Seigneur !
du sang dans mes veines !!

De la souplesse dans mon corps, Seigneur
de la souplesse !!

Du courage dans mon coeur, Seigneur !
du courage !!