01 septiembre 2010

Métete tus inseguridades por el culo y andá por el mundo con la cabeza bien alta.






Perder lo que tienes por miedo a perderlo...





¡Eso no tiene perdón de Dios!

13 comentarios:

Anónimo dijo...

uH, cuánta intensidad se advierte en tu puteo, ¿qué te ha pasao, chucho?

(Y, por cierto, hablando de culos, ¿me llevarás contigo a visitar al Gen? Aunque, ay, ¡miedo me da! :P )

huelladeperro dijo...

Na, que a punto estuvo de joderse una historia guapa por un quítame allá esa transferencia de puteos ajenos, aunque parece que la cosa ya se va resolviendo :-) Y bueno, como no ha de haber mal que por bien no venga, hemos aprovechado para sacarle también una enseñanza útil pa todo el mundo.

En cuanto al culo del Gen, la expedición para contemplar tal maravilla parte de Valencia a principios de diciembre, si el señor Jorge da su permiso y Dios no lo impide.
Pero... ¿qué os pasa a todos que a mí no me tenéis miedo y a él sí?

Anónimo dijo...

Eh,eh! ¡que los chuchos zarrapastrosos imponen lo suyo!

Y seguro que tu culo es del quince también :D

(palabra clave: puttocka, vaya tela; ¡que de verdad que digo estas cosas sólo para encajar!)

Antígona dijo...

Pues no serías ni el primero ni el último, Lo Gos, que acaba perdiendo algo por medio a perderlo.

El miedo puede llegar a descabalarnos, a hacernos perder pie con tal intensidad, que no es raro que terminemos actuando justamente de aquella precisa manera capaz de hacer realidad, de materializar y provocar lo que más tememos. Como quien tiene tanto miedo de tener un accidente que al final acaba teniéndolo por lo nervioso que se pone al volante.

Ahora, mucho peor es el caso de quienes, por miedo a perder algo, terminan por destruirlo para no perderlo de la forma que más temen, o porque el miedo se apodera de ellos y se les vuelve insoportable. Y más de un caso conozco de esto.

Me alegro de que la historia se esté resolviendo y de que hayas podido sacar algo positivo de ella.

¿Que a ti no te tenemos miedo? Pues depende del pie con que te levantes por la bloggosfera ;)

Un beso!

Antígona dijo...

Por cierto, ¿de qué va eso de "puttocka" que no lo pillo?

LêA dijo...

que así sea.

ya arreglé lo de las imágenes de mi blog, ya se pueden agrandar ok.

saludos

Jorge dijo...

qué cachondos... claro que tienes mi permiso y si vienes con el caracol con patines pues mejor... Mi culo os recibirá con sus mejores pedos... pero antes de salir avisa que cambio de lugar con relativa frecuencia (ahora en donosti)

Anónimo dijo...

Lo de antes me ha encantado.

BUENAS NOTICIAS dijo...

Cierto, cierto, pero es más habitual de lo que debería...

Ei, vengo a conocerte y a agradecerte tu comentario que me ha parecido muy interesante.
Un abrazo.

huelladeperro dijo...

Gracias, Benedetina y Antígona, por intentar hacerme creer que os doy miedo, pero si va a ser por lástima, como con el ogro del cuento, prefiero que no lo hagáis. ¡Si hasta la monjita se toma la confianza de llamarme zarrapastroso!

Los que destruyen algo por miedo a perderlo, esos son bastante peores, sí. Igual os daría para un post de los vuestros, ¿no?

Gracias LêA, te sigo con gusto.

Jorgen, hay tiempo, hasta primeros de diciembre estoy en galeras, y luego... bueno, ya te avisaré cuando ande por ahí... Cuando andemos, si es que la monja bendictina con patines se atreve a venirse ;)

Lucas, me alegro, parece sencillo, ¿verdad? algo que ya sabías de antes, de hace mucho tiempo...
Sin embargo, el pensamiento oficial, la intelectualidad, las leyes, la medicina, no lo contemplan. A los individuos que medran a esas alturas no les conviene. Les conviene mantener el paradigma maniqueísta, la lógica de primer orden. Ocultar todo lo que no es una única incógnita despejada. Les conviene que cada humano sea sólo un eslabón, un segmento de cuerda, y no un todo complejo que interactúa simultáneamente en varios niveles. Les conviene que creamos que somos cada uno un número ordinal en el conjunto de los seres humanos, y no cardinales transfinitos que es lo que realmente somos. Les conviene que los enfermos psiquiátricos sigan siéndolo, y que la gente normal, (eso que es otra forma de enfermedad psíquica) siga siéndolo. ¿Te imaginas que todos los humanos nos levantáramos un día sobre nuestros inmensos pies? ¿donde iban a quedar ellos; funcionarios mentales; y su mezquino poder? No, tienen demasiado miedo a ser lo que pueden ser. Prefieren que casi todos sigamos siendo menos que gusanos para ser ellos así un poquitín más: simples gusanos con correajes.

Bienvenida Buenas Noticias Espero que encuentres cosas que te gusten. Siéntete cómoda de mirar y decir lo que quieras, que te contestaré gustoso.

P dijo...

Yo no tengo miedo al gen porque se llama como mi hermanito y su mama se llama como la mia, lo que lo convierte en una especie de hermano aunque naquever.

Y a ti, perrito, no te tengo miedo porque me das lametazos cuando tengo pena y me ladras cuando me duermo (y no hay que dormirse). Como podria temer o desconfiar o cualquier cosa de ese tipo? naaaa!!

Y creo que perder a alguien por tener miedo a perderlo, debe ser la peor de todas las formas de perder.. la del timorato, del cobarde, del egoista..
Yo trato de perdonarlos, eso si, pa ver si me perdono a mi (por haber sido (y nada me asegura que no podria serlo de nuevo) timorata, cobarde y egoista..

huelladeperro dijo...

Yo también trato de perdonarlos, que nosotros somos más humanos que dios ;-)

Quizá debas acostumbrarte a ser atrevida, valiente y generosa.

Generosa, perdonándolos, lo eres, y eres valiente no perdonándote.

Quizá más que intentar perdonarte debieras aguantar con paciencia, preparándote bien, el momento del próximo atrevimiento.

Besos querida P, y lametazos pa esa pena dolorosa

P dijo...

perrito, vuelvo a vivir chez moi. no sé por cuanto tiempo, pero, lo que sea ya valio la pena ver la sonrisa de mi padre cuando se lo conté por messenger :)