27 enero 2014



Leí un cuento de SF en el que los protagonistas creaban unos seres biológicos pequeñitos e inteligentes, con los biorritmos acelerados y nuevas generaciones cada pocos días. La primitiva cultura casi simiesca evoluciona, en pocos meses (unas decenas de generaciones para los serecitos) a una sociedad parangonable con las antiguas culturas mesopotámicas, y los científicos, inmersos en el mundo de sus pequeños cobayas, observan maravillados como estos inventan la escritura y la religión, y se sienten adulados cuando los pequeños seres hacen altares para los dioses.. Empiezan a comunicar con ellos en el "tabernáculo" y a hacer algo de política, ayudando a la promoción de un sumo sacerdote más afecto a ellos...

¿Alguien sabe el final del cuento?

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